
Rusia continúa su avance en territorio ucraniano. El Ministerio de Defensa de ese país dijo que las Fuerzas Armadas habían tomado el control de una nueva aldea: Mykhailivka, en el este de Ucrania. Se trata de otro punto en rumbo a Pokrovsk, un importante centro logístico y de comunicación vial y ferroviaria en la región de Donetsk, que Moscú busca tomar. En su comunicado dijo: «Unidades de la agrupación de tropas 'Centro' con acciones decididas liberaron la aldea de Mijáilovka [Mykhailivka, en ucraniano] en la República Popular de Donetsk».
Además, el ministerio afirmó que las fuerzas rusas atacaron y causaron bajas a las tropas enemigas junto a varias localidades de la región de Donetsk. Allí, el sábado, informaron haber rechazado un total de 11 contraataques ucranianos.
Por su parte, el Ejército de Ucrania afirmó en su informe diario que sus tropas repelieron 36 ataques rusos en la zona de Pokrovsk, incluyendo cerca de Mykhailivka.
Agencias de noticias como 'Reuters' no pudieron confirmar de manera independiente las afirmaciones rusas sobre la toma de la localidad de Mykhailivka.
Según fuentes rusas y ucranianas —citadas por EFE— las Fuerzas Armadas rusas han tomado una decena de localidades en Donetsk, anexionada por Rusia y donde las fuerzas ucranianas controlan aproximadamente un tercio del territorio.
Rusia se ha propuesto tomar bastiones claves como Pokrovsk, Toretsk, Kurajove y Velica Novosilka antes de la llegada de lo que han denominado el 'general invierno'.
Del lado del territorio ruso, el Ministerio de Defensa también informó que lanzó bombas planeadoras —municiones guiadas capaces de deslizarse largas distancias— contra tropas ucranianas cerca de la frontera de la región occidental de Kursk.
Según comunicó, el ataque fue dirigido contra «un punto fuerte y una concentración de personal de las Fuerzas Armadas de Ucrania».
Hace dos meses Ucrania lanzó un ataque sorpresivo en la región de Kursk. Una incursión que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial. Desde el 6 de agosto, Moscú ha intentado expulsar a las fuerzas ucranianas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dio una actualización sobre los avances de las fuerzas de su país en septiembre: aseguró que controlaban 1,300 km² de Kursk, incluyendo 100 asentamientos. El sábado, sin embargo, afirmó que el Ejército de Rusia había intentado expulsar a las tropas ucranianas. «Mantenemos las líneas designadas», dijo el mandatario.
Por su parte, Rusia afirmó que sus fuerzas habían recuperado varias aldeas la semana pasada. Otra afirmación que agencias como 'Reuters' no pudieron confirmar de manera independiente.
La ofensiva ucraniana en Kursk ha dividido la opinión de los expertos: algunos creen que se trata de una movida estratégica y que su control podría jugar a favor de Kiev en caso de una negociación de paz. Mientras que otros han señalado que el uso de una fuerza sustancial en esa ofensiva podría costarle caro en otros frentes del campo de batalla.
En una entrevista, el líder bielorruso Alexander Lukashenko, declaró que los ajustes en la política de armas nucleares de Rusia eran indispensables y probablemente "enfriarán el ardor" de sus adversarios occidentales.
Lukashenko, uno de los principales aliados de Putin, comentó que los "extremistas" en Occidente ya habían recibido las señales nucleares de Moscú, incluso antes de que Putin anunciara los cambios el mes pasado.
El 25 de septiembre, Putin reveló que Rusia estaba ampliando las condiciones que podrían llevarla a considerar el uso de armas nucleares, incluyendo la posibilidad de un ataque masivo transfronterizo que involucre aviones, misiles o drones. En ese sentido, consideraría que un Estado agresor a cualquiera que brindara armas para que otro país pudiera atacar a Rusia.
Este anuncio surgió luego de que se conocieran las discusiones en Estados Unidos y el Reino Unido sobre la autorización para que Ucrania use misiles convencionales de largo alcance suministrados por Occidente para atacar objetivos en el interior de Rusia.
«Esta doctrina debería haberse renovado hace mucho tiempo», afirmó Lukashenko, quien el año pasado llegó a un acuerdo con Putin para el despliegue de armas nucleares tácticas rusas en Belarús.
Por su parte, Zelenski ha instado a Occidente a no ceder ante las "líneas rojas" de Putin.
En esa misma línea, este pasado domingo, Zelenski instó a sus socios occidentales a suministrar rápidamente la ayuda militar necesaria para que su país pueda defenderse y responder a la agresión rusa.
«Nuestros socios tienen la oportunidad de proporcionar la cantidad y calidad necesarias de sistemas de defensa antiaérea, de tomar decisiones para que nuestras capacidades de largo alcance sean suficientes y de garantizar la entrega oportuna de ayuda de defensa a nuestras tropas», dijo en un mensaje difundido en redes sociales.
«Estamos trabajando sin descanso para garantizar los medios que permitan a Ucrania responder plenamente al terror ruso», añadió.
Además, dijo en 'X' que solo en esta semana, Rusia lanzó contra Ucrania unas 900 bombas aéreas guiadas, más de 40 misiles y 400 drones de ataque de diversos tipos.
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