
La administración de Donald Trump congeló unos 26,000 millones de dólares para estados gobernados por demócratas como parte de sus acciones para golpear a sus opositores mediante la paralización parcial.
El director del presupuesto de la Casa Blanca, Rusell Vought, aseguró vía 'X' que «casi 8 mil millones de dólares en financiación del Green New Scam para impulsar la agenda climática de la izquierda están siendo cancelados».
La medida impacta en 16 estados de la nación norteña, la mayoría liderados el partido azul.
Se anuncia el cierre de 223 proyectos con apoyo federal, anunciado por el Departamento de Energía de EE.UU. La mayoría están relacionados con iniciativas de energía limpia y renovable, para los cuales se identificaron 321 subvenciones financieras asignadas durante el mandato del expresidente Joe Biden.
El comunicado de prensa emitido para justificar la decisión de la administración Trump, refiere que que estos proyectos no cumplían con los «estándares económicos, de seguridad nacional o de seguridad energética necesarios para justificar la inversión continua».
A su vez, el Departamento de Transporte de Estados Unidos (USDOT), detuvo 18,000 millones de dólares para proyectos de infraestructura en Nueva York, culpando a los líderes demócratas Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, quienes han sido criticados por el mandatario Trump frecuentemente.
«La revisión por parte del USDOT de las prácticas inconstitucionales de Nueva York tomará más tiempo», destaca la declaración.
La paralización de proyectos se produce en el contexto del cierre del gobierno federal, luego de que el Senado rechazara una medida destinada a mantener a flote las operaciones gubernamentales hasta el 21 de noviembre.
La oposición demócrata a la legislación tuvo como detonante la negativa republicana de incluir una extensión de las prestaciones sanitarias para millones de estadounidenses, conocida como Obamacare, que expira este 2025.
Donald Trump calificó estas acciones como una "buena" oportunidad para cortar «cosas que no queremos». En sus redes sociales lo describió como «una oportunidad sin precedentes».
Medios locales estiman que 750,000 trabajadores federales recibieron la orden de no trabajar, mientras otros comenzaron a laborar sin pago producto al cierre. Mientras, las amenazas del presidente Trump ejercen presión sobre los estados de gobernación demócrata y les culpa por las repercusiones que este cierre trae para los estadounidenses.
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