
Un juzgado de Estambul decretó este 25 de marzo prisión preventiva para siete periodistas, entre ellos Bülent Kiliç, fotoreportero de la agencia 'AFP' y galardonado con el 'World Press Photo'. Todos han sido detenidos durante su cobertura de las protestas contra el arresto del líder opositor Ekrem Imamoglu.
Mientras continúan las movilizaciones en Turquía, ya son 1,418 las personas detenidas, acusadas de participar de *manifestaciones ilegales" celebradas desde el 19 de marzo de 2025, según informó este martes el ministro del Interior, Ali Yerlikaya.
El funcionario declaró en redes sociales que «actualmente hay 979 sospechosos bajo custodia» y agregó que de ellos, 478 serán llevadas a los tribunales hoy. A su vez, sostuvo que las autoridades no permitirán a los manifestantes atacar los "valores nacionales y morales" y condenó a quienes "insultaron" a la difunta madre y familia del presidente ultraderechista
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El detonante de las actuales manifestaciones, las mayores en más de una década, fue el arresto de más de 100 políticos opositores, entre ellos el alcalde de Estambul y principal rival político del presidente Recep Taiyip Erdogan. El domingo 23 de marzo, un tribunal formalizó la detención de Imamoglu en espera de juicio por cargos de presunta corrupción y terrorismo, acusaciones que él rechaza.
Desde entonces, miles de personas se han congregado cada noche en plazas, calles y campus universitarios de todo el país coreando consignas contra Erdogan y pidiendo no solo la liberación de Imamoglu, sino también justicia y derechos.
Manifestantes, partidos de la oposición, líderes europeos y grupos de defensa de los derechos humanos han calificado la detención de Imamoglu, principal rival político de Erdogan, de medida antidemocrática.
Además del galardonado reportero Bülent Kiliç, entre los periodistas detenidos también se encuentran Yasin Akgül, fotorreportero de 'AFP', Ali Onur Tosun, del canal turco 'Now Haber', Zeynep Kuray, redactora arrestada varias veces en el pasado por su cobertura en zonas kurdas, Kurtulus Ari, fotógrafo oficial de la municipalidad de Estambul, Gökhan Kam, fotógrafo oficial de la municipalidad de Bakirköy, un distrito de Estambul, y Hayri Tunç, periodista que también había sido detenido antes.
«Los periodistas que siguieron las protestas contra la detención de Ekrem İmamoğlu fueron acusados de 'violar la Ley de Reuniones y Manifestaciones Nº 2911'», reportó el gremio.
Según el documento de la sentencia visto por la agencia de noticias Reuters, el tribunal decidió mantener a Akgul en prisión a la espera de juicio, acusado de asistir a reuniones y marchas "ilegales" y de no dispersarse voluntariamente a pesar de las advertencias.
Akgul y sus abogados afirmaron durante su defensa que cubría las protestas como periodista y solicitaron su puesta en libertad, según el documento judicial. Akgul es uno de los siete comunicadores a los que el tribunal mantiene en prisión preventiva, según el sindicato.
El presidente y director ejecutivo de 'AFP', Fabrice Fries, pidió la "rápida liberación" de Akgul, al afirmar que no participaba en las protestas, sino que las cubría como periodista.
Entretanto, la organización no gubernamental 'Reporteros Sin Fronteras' (RSF) condenó este martes lo que llamó «represión implacable contra los profesionales de los medios» de comunicación, y estimó que el objetivo de la misma es «obstaculizar la cobertura de los acontecimientos, y exige al gobierno que ponga fin de inmediato a esta ofensiva contra la prensa».
Los manifestantes antigubernamentales de Turquía señalan que planeaban mantener la campaña de manifestaciones desencadenada por el encarcelamiento del alcalde de Estambul -la mayor acción de este tipo de la oposición en una década- a pesar de las detenciones masivas y los enfrentamientos con la policía.
«Intentaré venir todo lo que pueda porque el gobierno no nos ha dejado justicia», dijo una estudiante universitaria en el parque Sarachane de Estambul. Y agregó: «Tenía miedo cuando vine por primera vez, pensando que nos podrían detener. Pero ahora no tengo miedo».
La de Estambul es la principal protesta nocturna y se desarrolla en el parque situado entre el ayuntamiento y un imponente acueducto romano. La mayoría de la gente vitoreaba los discursos de los líderes de la oposición, mientras que otros, a unos 200 metros de distancia, coreaban y se enfrentaba a cientos de policías antidisturbios con cascos blancos.
Las concentraciones se prohibieron en la capital Ankara, así como en Estambul y Izmir, bastión opositor. Sin embargo, han continuado, casi todas de forma pacífica, hasta las últimas horas, cuando la policía respondió con porras y gas pimienta.
Otras personas también dijeron a 'Reuters' que esperan continuar con las protestas diarias, incluso cuando el principal partido de la oposición y al que pertenece Imamoglu, el Partido Popular de la República (CHP, por sus siglas en turco), dijo que el martes será el último día de los actos previstos en Sarachane.
En tanto, Imamoglu se refirió en redes sociales a quienes se concentraban en ese y otros puntos del país. «Saludos a todos los que alzaron su voz por el futuro de nuestro país a las 20h30m en Sarachane, Estambul, en todas las plazas de Turquía, en los balcones de las casas, en el tráfico».
El presidente Tayyip Erdogan dijo el lunes que lo que él calificó de "espectáculo" se desvanecería.
Esta es considerada la mayor oleada de protestas que enfrenta el gobierno turco desde 2013, cuando activistas ecologistas se opusieron a la construcción de un centro comercial, fueron reprimidos y las manifestaciones se expandieron y tomaron tonos antigubernamentales.
También es la ola de arrestos más masiva en Turquía desde el fallido golpe de Estado contra el mandatario en julio de 2016.
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