Una niña trans rusa fue violada y murió por sobredosis de drogas en un campamento de migrantes holandés

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El proyecto local de derechos humanos 'LGBT Asylum Support' informó sobre la muerte de Alisa Serova. Según ellos, la niña fue encontrada con signos de sobredosis el 27 de marzo, pero la dirección del campamento llamó a una ambulancia solo una hora y media después. En ese momento, Serova, según testigos, ya estaba muerta.

Según activistas de derechos humanos, Serova huyó de Rusia en 2023 a la edad de 16 años y terminó en el campo de migración de Ter Apel. La niña necesitaba atención médica constante, pero la administración del campamento se negó a proporcionársela. Según la Ley sobre el retorno y la protección de los refugiados (Vreemdelingenwet), los niños que llegan al país deben ser alojados en centros especializados que cumplan con los estándares internacionales. La dirección de los centros está obligada a proporcionar a los menores educación, atención médica, apoyo psicológico y demás servicios necesarios. Según 'LGBT Asylum Support', a Serova se le negó esto.

Varios meses después de llegar al campamento, Serova fue violada por un migrante de un país no identificado, lo que provocó que su estado psicológico empeorara: comenzó a autolesionarse y a consumir drogas. El 27 de marzo fue encontrada por los vecinos, apenas respiraba, pero la dirección del campamento llamó a una ambulancia solo una hora y media después. Serova murió ese mismo día.

'LGBT Asylum Support' envió una carta exigiendo una investigación a Marjolein Faber, Ministra de Asilo y Migración, y a la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema.

Esta no es la primera muerte en el campo. En agosto de 2022, un bebé de tres meses murió en el campamento. El bebé murió en un gimnasio que estaba siendo utilizado como refugio temporal para personas debido a la falta de espacio en el centro. La investigación no pudo establecer una causa definitiva de la muerte ni indicar que las condiciones de vida jugaron un papel.

Según activistas de derechos humanos, en Ter Apel se registran periódicamente casos de violencia y el tráfico de drogas también prospera. En 2022, la comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatović, escribió al ministro de Migración neerlandés que las condiciones de detención en el centro de Ter Apel «ponen en riesgo la salud de las personas que se encuentran allí».

En 2024, los problemas seguían sin resolverse: el tribunal multó a la dirección del centro por hacinamiento y ordenó a la Agencia Central de Acogida de Solicitantes de Asilo pagar 15,000 euros por cada día que el centro, situado en Ter Apel, acoja a más de 2,000 personas.

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