
Irán afirmó este viernes 20 de junio que no reanudará las negociaciones nucleares con "nadie" hasta que el régimen sionista de Israel ponga fin a sus ataques, mientras el jefe militar israelí advirtió que la guerra será "prolongada".
La agencia de noticias iraní 'Fars' informó que se habían activado las defensas antiaéreas, mientras Israel proseguía sus bombardeos e Irán lanzaba misiles contra su archienemigo.
«Debemos estar preparados para una campaña prolongada», sostuvo el jefe militar israelí, Eyal Zamir, a los ciudadanos de su país en una declaración en vídeo.
Esto días después de que su país lanzara una oleada masiva de ataques que, según dijo, tenían como objetivo impedir que Irán desarrollara armas nucleares, una ambición que Teherán ha negado.
«La campaña no ha terminado. Aunque hemos conseguido logros significativos, aún quedan días difíciles por delante», afirmó.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, baraja la posibilidad de entrar en la guerra. A su vez, altos diplomáticos de Reino Unido, Francia y Alemania se reunieron con su homólogo iraní Abbas Araghchi en Ginebra.
Refiriéndose a las negociaciones nucleares con Washington que se habían descarrilado por la guerra, Araghchi dijo tras la reunión que «Irán está dispuesto a considerar la diplomacia una vez se detenga la agresión».
Teherán «apoya la continuación de las conversaciones» con los países europeos y está dispuesto a «reunirse de nuevo en un futuro próximo», declaró Araghchi a la prensa.
Pero, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, declaró: «invitamos al ministro iraní a considerar negociaciones con todas las partes, incluido Estados Unidos, sin un cese de los ataques, que también esperamos».
El enviado del presidente Emmanuel Macron afirmó que «no puede haber una solución definitiva por medios militares al problema nuclear iraní» y advirtió de que es «peligroso querer imponer un cambio de régimen» en Irán.
Esto después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no descartara matar al líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Ali Jamenei.
En las calles de Teherán, muchas tiendas estaban cerradas y los mercados, normalmente animados, abandonados, informó un periodista de la 'AFP'.
«No temo a la guerra, permanezco abierto, pero el negocio va muy mal», declaró un vendedor del mercado de Tajrish, que no quiso dar su nombre por razones de seguridad.
Cerca de allí, la Policía instaló un puesto de control mientras unos obreros reparaban una carretera dañada en un reciente ataque israelí.
Desde que Israel lanzó su ofensiva el 13 de junio, dirigida contra instalaciones nucleares y militares, pero también contra zonas residenciales, Irán ha respondido con bombardeos que, según las autoridades israelíes, han causado la muerte de al menos 25 personas.
Un hospital del puerto israelí de Haifa informó de 19 heridos, uno de ellos en estado grave, tras una de las últimas arremetidas iraníes.
Teherán declaró el domingo que los ataques israelíes habían matado al menos a 224 personas, entre mandos militares, científicos nucleares y civiles. Desde entonces no ha actualizado la cifra.
Sin embargo, una ONG con sede en Estados Unidos, la 'Human Rights Activists News Agency', facilitó este viernes una cifra basada en fuentes e informes de los medios de comunicación, según la cual al menos 657 personas han muerto en Irán, 263 de ellas civiles.
Por su parte, el Ejército israelí declaró que había atacado lanzadores de misiles en el suroeste de Irán tras haber bombardeado durante la noche decenas de objetivos, entre ellos un centro de investigación nuclear.
En Israel, las sirenas sonaron por la tarde después de que se lanzaran misiles desde Irán por segunda vez el viernes. La Guardia Revolucionaria iraní dijo que habían apuntado a sitios militares y bases de la Fuerza Aérea.
El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo el jueves que decidirá "en las próximas dos semanas" si involucra a Estados Unidos en los combates.
Por ahora, un oficial de la Marina de Estados Unidos afirmó el viernes que un portaaviones será trasladado más cerca de Medio Oriente la próxima semana, por lo que será el tercero en las inmediaciones de la región.
«Este es un momento peligroso, y es muy importante que no se produzca una escalada regional de este conflicto», declaró el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy, quien anteriormente había afirmado que «Irán nunca podrá desarrollar o adquirir un arma nuclear».
Los Gobiernos occidentales sospechan que Irán busca la capacidad de fabricar armas nucleares.
«Por tanto, decir cuánto tiempo les llevaría, sería pura especulación porque no sabemos si había alguien persiguiendo en secreto estas actividades», declaró a la 'CNN' el jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi.
En una entrevista con la publicación alemana 'Bild', el jefe de la diplomacia de Israel, Gideon Saar, indicó que no creía "particularmente" en la diplomacia con Irán.
«Todos los esfuerzos diplomáticos hasta ahora han fracasado», dijo Saar, cuyo país apoyó la decisión de Trump en 2018 de abandonar un acuerdo nuclear previo entre Irán y las potencias mundiales.
De su lado, el presidente turco, Recep Taiyip Erdogan, advirtió que la escalada de la confrontación está alcanzando rápidamente "el punto de no retorno", diciendo que «esta locura debe terminar lo antes posible».
Y, el jefe de la ONU, António Guterres, pidió a todas las partes que «dieran una oportunidad a la paz».
Se espera que cualquier participación de Estados Unidos en la campaña de Israel implique el bombardeo de una instalación subterránea de enriquecimiento de uranio en Fordo, utilizando potentes bombas rompe-búnkeres que ningún otro país posee.
Suiza anunció el cierre temporal de su embajada en Teherán, añadiendo que seguiría desempeñando su papel de representación de los intereses estadounidenses en Irán.
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