España: Los socios buscan un giro en la legislatura tras los casos de corrupción, mientras el PSOE sigue estancado en el «y tú más»

Published from Blogger Prime Android App

«No están en condiciones de seguir como si nada estuviera pasando», «la confianza ya no es la misma», «la derecha y la extrema derecha acabarán gobernando si no hay un giro».
Son las palabras con las que los socios del Gobierno español reflejan su estado de ánimo y, posiblemente, el del resto de la legislatura.

El caso de corrupción que afectan al PSOE, y por consiguiente al Gobierno, ha puesto en tela de juicio la viabilidad de una legislatura complicada por las aritméticas parlamentarias y la necesidad de poner de acuerdo permanentemente a socios que van desde la izquierda transformadora como Podemos hasta la derecha catalana como Junts o el nacionalismo vasco del PNV.
Pese a lo complicado que es alcanzar acuerdos entre partidos tan diferentes para aprobar leyes y medidas, los socios parecen coincidir por primera vez en su totalidad: Pedro Sánchez debe dar más explicaciones y debe haber un giro que pueda poner en pie lo que queda de Gobierno.

Desde Sumar, socio menor del Ejecutivo, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, fue clara en el Congreso el pasado 9 de julio, día en que Pedro Sánchez compareció para dar explicaciones: «Se acabó. El giro es a la izquierda y en lo social». Con ello pretendía, según fuentes internas, marcarle el camino a su socio de coalición, el PSOE.
«Resistir no es gobernar. Gobernar es transformar la vida de la gente. Es reducir la jornada laboral, ampliar los permisos de crianza y solucionar la crisis de la vivienda. Instalarse en la resistencia porque la alternativa es el fascismo no es transformar».

Mismo mensaje trasladan en Esquerra Republicana de Catalunya: «El PSOE sabe perfectamente que si no hay medidas, cumplimiento de los acuerdos y un compromiso serio para acabar con la corrupción, su Gobierno está destinado al fracaso y la legislatura está muerta».

Ambos partidos reconocen que la situación del Ejecutivo es delicada, pero piden avanzar en la agenda social para lograr recuperar la confianza ciudadana y plantear soluciones a los problemas de la gente.
Echan en falta, sin embargo, ese mismo sentimiento en los socialistas.
«A veces parece que, aunque digan que no se rinden, ya se han rendido», dicen fuentes de ERC.

El Partido Nacionalista Vasco y Euskal Herria Bildu, los dos partidos del nacionalismo vasco, también apuntan en la misma dirección. Destacadas voces de ambos partidos exigen un combate a la corrupción, más explicaciones y retomar la iniciativa en materia de legislaciones de carácter transformador.
«Instalarse en el miedo, la resistencia y olvidar que se está en el Gobierno es echar por tierra la victoria del 23J», dicen voces destacadas de EH Bildu, quienes aseguran que el Ejecutivo solo tiene como salida el comprometerse más con gobernar y menos con dar por amortizada toda la legislatura.

Podemos es quizás el socio más crítico. Los morados afean al PSOE su entrega a las viejas dinámicas bipartidistas: «La corrupción en España no es un problema de que cada cuanto salgan ministros y funcionarios corruptos, sino de un sistema diseñado durante la dictadura franquista destinado a favorecer siempre unas dinámicas de compra de voluntades a cambio de beneficios económicos. Un régimen en el que unos ponen los votos y otros el dinero».
También acusan al PSOE de matar la legislatura: «Cuando la izquierda hace lo mismo que la derecha, no nos podemos llevar las manos a la cabeza diciendo que viene la derecha. La gente sabe que la derecha acabará gobernando porque el PSOE mató la legislatura. Mientras unos estuvimos en el Gobierno transformando las cosas, otros estaban metiendo la mano en la caja. España no se lo merece», dicen desde Podemos.

Todos, también, coinciden en que el PSOE está instalado en echar en cara al Partido Popular sus casos de corrupción, como si el que unos robaran en el pasado hiciera menos grave la corrupción actual.
«El PSOE no entiende que el 'y tú más' es cavar su propia tumba. A la gente no le importa quién robe más. Le importa que no se robe, que se atiendan sus necesidades. Y si unos y otros roban, entonces apaga y vámonos», apuntan desde Sumar.

Fuentes socialistas, sin embargo, miran las cosas de otra manera y confían en que, tras el receso de verano, el Ejecutivo pueda retomar la iniciativa con una batería de medidas que califican de "importantes" y "positivas".
«Respetamos todas las opiniones, en especial la de nuestros socios de investidura. Pero es evidente que no hay alternativa democrática a este gobierno».

De la misma manera, los aliados reconocen que ha llegado el momento de hacer más presión y obligar al Gobierno a cumplir los acuerdos por los que dieron sus votos para que Pedro Sánchez fuera presidente. El resto de la legislatura, apuntan algunas fuentes, depende de qué tantas medidas de carácter social se puedan aprobar y el cumplimiento de los acuerdos. También de qué tanta corrupción haya dentro del PSOE y a quiénes alcanza.
Ninguno se atreve a pedir, de momento, un adelanto electoral, pero algunos recinocen que todas las opciones están sobre la mesa.

Comentarios