
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, describió a China como la "única amenaza duradera" en un documento clasificado de estrategia de defensa nacional, informa 'The Washington Post'. A mediados de marzo se firmó y distribuyó un documento provisional de nueve páginas que describe las prioridades para los altos funcionarios del Pentágono. En él se describe la visión del presidente Donald Trump para prepararse para una posible guerra con China y defender a Estados Unidos de las amenazas en su "exterior cercano". En el contexto del último punto se mencionan Groenlandia y el Canal de Panamá, cuyo control los estadounidenses quieren tomar.
Hegseth describe una posible "invasión" china de Taiwán y la prevención de su toma de control de la isla como un escenario que debería priorizarse sobre otras amenazas, al tiempo que se protege la seguridad nacional de Estados Unidos. En este sentido, el Pentágono planea reforzar su presencia militar en la región Indo-Pacífica mediante submarinos, bombarderos, barcos no tripulados, fuerzas especiales del ejército y marines. Estados Unidos también reforzará la defensa de sus sitios de despliegue de tropas aquí, creará reservas para el despliegue preliminar y mejorará la logística.
Además, el Pentágono cambiará su enfoque a operaciones antiterroristas contra grupos con la capacidad y la intención de atacar a Estados Unidos. Al mismo tiempo, Washington presionará a sus aliados en Europa, Oriente Medio y el este de Asia para que gasten más en defensa y asuman un papel de liderazgo en la disuasión de las amenazas de Rusia, Corea del Norte e Irán, dice la guía.
La publicación señala que la administración del expresidente Joe Biden también llamó a China el principal enemigo de Estados Unidos y se estaba preparando para un conflicto en la región del Pacífico. Sin embargo, además de esto, la Estrategia de Defensa Nacional 2022 puso especial énfasis en las alianzas para contrarrestar la agresión rusa. Hegseth subraya que los aliados de la OTAN deben asumir "mucho más" en términos de garantizar su propia seguridad y no depender de Estados Unidos, ya que las prioridades de los estadounidenses se concentran en otra parte.
La guía también ordena a los militares asegurar el acceso al Canal de Panamá y desempeñar un papel más activo en el combate al narcotráfico, la inmigración ilegal, la seguridad fronteriza y la deportación, funciones que normalmente están a cargo del Departamento de Seguridad Nacional. Además, el documento contiene una cláusula sobre la ampliación de las fuerzas nucleares y de defensa antimisiles de Estados Unidos, incluso con la ayuda de la "cúpula dorada" de la que habló Trump.
El documento fue presentado a los Comités de Seguridad Nacional del Congreso de Estados Unidos. Tanto los republicanos como los demócratas calificaron de confusas las directrices, afirmó un asistente del Congreso. «Hay una contradicción entre 'queremos el poder estadounidense y el dominio militar en el mundo, y queremos estar en todas partes, pero también en ninguna parte'», enfatizó. En su opinión, con tanta inconsistencia será difícil para el Pentágono desarrollar una estrategia definitiva.
Comentarios
Publicar un comentario